Poesía Última en la Fundación Rafael Alberti. El Puerto 2007 (I)


 

Estimados compañeros,

llegué ayer del Puerto de Sta. María. Hoy ya, repuesto casi del todo del descontrol necesario al que he sometido a mi cuerpo, y habiendo puesto al día los temas más urgentes que tenía pendientes para hoy, después de todo ello, digo, les comento que tal ha sido, para mi gusto, el encuentro de este año.

Este año todo ha sido distinto. No quiero entrar en si fue mejor o peor, porque si alguien me pregunta me decantaré por lo segundo, pero ya estoy hablando demasiado. Sin embargo, las diferencias con otros años han hecho posible que pueda gozar de otra cara de las jornadas que no conocía. He entablado conversaciones innolvidables y muy fructíferas con Jose Ramón Trujillo (uno de los grandes desconocidos y más admirados para mí), con Maria del Mar (la mujer del inconbustible librepensador Escudero), con Ramón Bermejo (sí Ramón, lo dije y lo mantengo, verte me pone de buen humor – y que no piense nadie mal -) y, por supuesto, con Sandy García.

Como muchos saben, llegué un día antes. La insularidad se paga cara en muchos sentidos, y este es uno de ellos. La primera noche dormí en el Chaikana y de ella no ha demasiado que contar. Me tomé un Arehucas Cola en la habitación y tumbado en la cama, escribí en mi cuaderno:

” Puerto de Sta. María. 2007

Otra vez aquí. En el hotel Chaikana, donde cada año siento el mismo vocerío de la noche clara, de la noche fría que lleva un río en su piel de estrellas.

Este año soy un emisario de la reconquista, así me siento. Notaremos las ausencias de Miguel, de Bea, de Sebas, notaremos que esto va cambiando y que, a menudo, el hombre interfiere en los proyectos más lindos. Perdónales Alberti que saben lo que hacen. Ya conoces la historia y no la voy a repetir.

Mañana vendrán Carlos y Julio y ya nunca jamás el pijama ensombrencido con cara de niño pintor Gaja Romanos.

Este año ha sido todo de una fugacidad abrumadora. Hemos montado El Cuba Libro de Tabarca. He defendido el caso de Lepe a duras penas y con buenos resultados. He decidido no volver a la senda del derecho y he comenzado a preparar mi viaje a Dubai, o Shangai, o quien sabe ya. Parece que las cosas por Irán están poniéndose feas, Irán ha apresado a unos soldados británicos y Tony Blair amenaza con hacer uso de su altanería y su arrogancia como potencia mundial.

De todas formas, el mundo es amplio y las rutas posibles son muchas. Tengo que esperar los acontecimientos para decidir si puedo o no atravesar Irán.

Realmente, estas jornadas que organiza la Fundación se han convertido en el eje de mi vida. Llego cargado de proyectos y de aquí me voy siempre con nuevas ideas para el año siguiente. Fin de año se configura como una fiesta más, necesaria, pero apenas imperceptible. Sin embargo, es en estas fechas cuando realmente todo confluye. Por algo será que siempre que se acerca esta fecha hago recuento de cuánto ha cambiado mi vida de un año a otro y compruebo si he llegado con la tarea hecha. Los deberes me los impongo yo mismo, y mis proyectos son cada vez más exigentes.

Recuerdo el primer año, quería encontrar a un editor que me publicara Mujer de Agua. Luego me di cuenta de que entre mis deseos y la realidad había un abismo tremendo: había infravalorado las jornadas de la Fundación por la sencilla y llana razón de que no sabía qué supondrían en mi vida.

Por supuesto encontré editor, pero no solo eso, o, por decirlo mejor, eso fue solamente una tuerca en el motor de cuanto pude encontrar. Me llevé lo mejor que alguien puede llevarse: un grupo de amigos, de poetas, que hoy sigo conservando y que me han ayudado a definirme como lo que siempre supe que era: un escritor.

Es curioso. Ayer mismo hice un descubrimiento genial en la casa de mi infancia. Dentro de un cajón, y en su fondo, encontré las ruinas de lo que una vez fue mi novela inacabada: Krumen, Euforia de reconciliación. Aquel texto, escrito con apenas 15 años me devolvió a la adolescencia primera y me demostró que yo estaba hecho para escribir, escribir y escribir hasta que me sangraran los dedos.

Hoy en día me habría gustado mucho encontrar a ese niño de 15 años que se encerraba en un cuartucho de una modesta casa de Irlanda y hablarle de lo mucho que merecía la pena lo que estaba haciendo. La senda que había elegido seguir por ese algo que ningún escritor entiende bien por qué, había sido la correcta. Una senda inevitable, al fin y al cabo, hasta la muerte.

Releyendo aquel borrador entendí muchas cosas, quizá recordé que las había entendido desde muy temprana edad, y sentir que nunca aún había desviado mi camino del mundo de la literatura. Ahora me estoy leyendo la biografía de Neruda “confieso que he vivido” y veo cómo los viajes contínuos fueron algo crucial en su formación de poeta. Por eso quiero llegar a Canarias de nuevo. La moto me espera y se que con esa moto voy a darme un buen respiro en los sueños y los proyectos. Hemingway viajó por medio mundo, Chejov llegó hasta la isla de Sajalín, solo por conocer el penal, ya dije, y muchos saben, que Neruda estuvo en Asia, en España, en París, en Méjico, en Perú, en Chile (desde luego) y en tantos otros sitios.

Hoy con 27 años, me doy cuenta de que, aunque llevo más de 15 en el oficio, estoy solo al comienzo del camino, y eso es bueno. Le quiero dar la vuelta al mundo, simplemente, por que no se qué me voy a encontrar. La mente humana es prodigiosa. Siento pánico por verme en graves apuros y, aún así, también siento que necesito afrontarlo todo para que no se seque mi bolígrafo jamás. No quiero ser un escritor de biblioteca o, al menos, no todavía. Prefiero leerme los libros a la interperie, y leer el mundo al mismo tiempo. Hoy me toca viajar, conocer gente, mundo, parajes, situaciones, costumbres, adversidades. Hoy me toca sufrir y llorar de alegría. Mañana es otro día. Ya vendrá.

Santiago Tabarca  29/03/07

Pto. de Sta. María”

Eso escribí la primera noche que estuve arropado por la soledad y la impaciencia.

   (continuará…)

7 comentarios el “Poesía Última en la Fundación Rafael Alberti. El Puerto 2007 (I)

  1. el mejor viaje también ha de ser el que se hace
    hacia las entrañas de uno mismo.

    es un placer conocer gente con las mismas inquietudes… poder leer su evolución y seguir trabajando para ver ese proceso en mí, en mi propia experiencia.

    un gran abrazo.

    me da mucho ánimo leer lo que has escrito.

    ¿Qué fué del proyecto de los textos en las botellas de vino?

    un abrazo 🙂

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  2. Roman,

    que alegría de verte por estos lares!. Muchas gracias por tus palabras.

    El tema de los textos del vino sigue siendo (nuncan fue ya). Hazme un favor, mándame tu texto de nuevo por mail para no tener que estar pasándolo a mano (un pelín gandulillo jejeje). Ya estamos metidos en los diseñños.

    Recibe mi abrazo, espero verte pronto por el Cuba Libro.

    Santiago Tabarca

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  3. Pura! que alegría tu visita a esta humilde casa. Gracias por tus palabras, compañera. Realmente, creo, sintetizan un recuerdo maravilloso en las entrañas de este santo en el que sí creemos.

    Recibe mi abrazo desde tu casa de canarias.

    Santiago Tabarca.

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  4. Cuando Basilio me invitó al Puerto, no me explicó absolutamente nada de lo que se cocía en esas maravillosas jornadas poéticas. -Gracias al cielo_ lo descubrí yo solita, gracias por esos besos de luz en mi chakra corona, y esos abrazos … espero verte antes de la próxima convención. ( y sí que el puerto te cambia la vida ).. besos de vainilla 8 elfito in love)

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