Ya se que se están empezando a marear con tanta página del Cuba Libro

 

La única razón de tanto cambio es que estamos preparando una buena página del Cuba Libro como ustedes se merecen, con animaciones flash y toda la pesca. De momento, he alojado nuevamente la información del Cubalibro en esta página, que es mi blog como ya muchos saben. Si se fijan, en el mismo encabezado hay varias pestañas que estoy actualizando justamente ahora. Dentro de un rato podrán ver en ellas fotos de las actuaciones pasadas y de los amigos del Cubalibro, así como la nueva agenda cultural.

Un abrazo, y perdón por el mareo.

Santiago Tabarca.

Ya tengo pagina propia

 

Estimados amigos, a los ojos de un informático pareceré un pardillo, pero cuando quiera hablamos de leyes  que los tercios cambian, jejeje).

Bueno, a lo que voy, la cosa es que haciendo piruetas con el ratón, he conseguido que para entrar en esta web ya no sea necesario introducir aquella pesadez de santiagotabarca.wordpress.com… ahora es mucho más sencillo:

santiagotabarca.com

y llegan aquí. En fín, cosas de la tecnología.

Por cierto, hoy me encuentro ya mucho mejor, depués de los ánimos recibidos desde león (gracias Aida, espero que la mejoría sea recíproca), y los cuidados de mi reina de la rosa de los vientos, gracias goryi, las sopitas de enfermo están buenísimas ;).

En fin compañeros, a seguir haciendo cosillas por la literatura.

Por cierto, a Elva y a Ody, ya les han concedido los papeles, siguiente en la lista: Juan Carlos. Arriba la revolución!!!

Estoy pachucho

 

Queridos amigos, escribo con la poca fuerza que me otorga la crema de zanahorias de Ybarra que me acabo de zampar. Veo borrosas las palabras en la pantalla, y tengo la temperatura corporal disparatada (ronda los 39º).

Parece que las enfermedades de la cuesta de enero me han conseguido atrapar este año. Me duele la garganta y la nuca, además de las piernas. En fín, tengo un gripazo en toda regla (o quizá lo estoy incubando ahora).

Les cuento esto, en primer lugar, porque me apetece, y en segundo lugar, porque necesito un motivo para fundamentar mis disculpas por no haber actualizado ni la web ni el blog este fin de semana.

Les dejo, por ahora, que no se si estoy escribiendo dos veces las mismas letras, o si es que leo doble.

Un fuerte abrazo, compañeros.

Santiago Tabarca.

Ya con 27, les doy la primera sorpresa. Aquí va el poema terminado.

Como decirlo todo en tan solo una frase

Me pregunto.

Reconciliar las dudas del alma con la vida

En una playa de púas como granos

O en lo recóndito de la palabra en el gaznate

Que no tiene fuerza para salir despavorida.

Las lunas, las mismas lunas que forjan todo

Desde el abandono a la desidia

Haciendo escala, a veces, por el grito ciego

De la mudez más indecente.

Y los campos de trigo se hacen cosquillas

Mientras tanto, en alguna parte del recuerdo

De unos versos.

El suelo de los baños de los bares, y sus jaboneras

También, incluso. Una caja de tabaco con mensaje

Al mar.

Con la inquientante espera de quien espera quieto

Mudo o ciego. Con su misma ilusión de porvenir, diría,

Y siempre con el corazón latiendo como un puño armado

De deseos.

Mientras tanto, los campos de trigo forjan lunas en lo alto

Y en lo bajo reina el aire. Incluso la asfixia podría con todo

La misma que puedo sentir si el asfalto hablara turco

Y me dijera aquello de yarrac cafalé, no sin razón.

Porque algo de eso sé tener guardado, entre el pecho y las nubes.

Sí, reconciliar mis desastres con la vida,

Goitisolo dijo algo de esto un día,

Que me hacen ser un loco apasionado de todo

Y ya no solo, ya no, quizá jamás solo ya, quizá

Porque la seguridad existe como existe también lo inexistente

Sin cuerpo, sin concepto, sin salirse de sí misma

Para ello existe el mar, que se desborda, o el humo de los coches

Que se escapan de su cámara de gas por la puerta trasera.

Déjenme decirles algo, rompí una vez un muro y me dio dos muros

De sillares preciosos, escondidos en su tripa.

Rompí también silencios con mis manos, y me dieron caminos

A todos los rincones.

Al principio dude en romper la pereza con el pecho

Pero al fin el aire de la libertad diáfana me dio las gracias

Acariciándome el cuello hasta la nuca.

Y con lo poco que me otorga la desnudez de mi cuerpo,

Me voy atimoniando para seguir las huellas de un gigante

Que inventé desde muy niño. Cuando aún jugaba con el barro

De los charcos y las mangueras.

Se que nada de esto parece tener sentido,

Pero es que no tengo ni idea de cómo decirlo

Y es que es tan difícil decirlo todo en tan solo la frase,

Porque estas cosas no se dicen o quizá

Porque no soy el único que no sabe como hacerlo

No nos enseñaron en la escuela cómo encontrar las palabras

Y Cortazar dijo glíglico cuando quiso decirlo también todo.

Así que usaré otro lenguaje, que seguro que entenderán

Ya nos conocen…

Hoy es mi cumpleaños, 11 de enero.

 

Queridos amigos, hay rutinas en la vida que nos hacen seres naturalmente sociales. Una de ellas es el cumplir años, simplemente porque todos lo hacemos, como si se tratara de un vicio inevitable. Hoy se cumplen veintisiete años desde que le ví los hocicos a Adolfo Mesa, el ginecólogo de mi madre, de mi hermana, de mi novia, de mi comadre, y de prácticamente todas las mujeres que conozco en esta isla. Veintisiete años que afronto con la ilusión del resto de la vida mientras voy viendo cómo todo va surgiendo tal cual lo planeé.

Me quiero permitir el lujo de transcribirles un poema que escribí hoy:

 

Como decirlo todo en tan solo una frase

Me pregunto.

Reconciliar las dudas del alma con la vida

En una playa de púas como granos

O en lo recóndito de la palabra en el gaznate

Que no tiene fuerza para salir despavorida.

Las lunas, las mismas lunas que forjan todo

Desde el abandono a la desidia

Haciendo escala, a veces, por el grito ciego

De la mudez más indecente.

– Y los campos de trigo se hacen cosquillas

Mientras tanto, en alguna parte del recuerdo

De unos versos -.

El suelo de los baños de los bares, y sus jaboneras

También, incluso. Una caja de tabaco con mensaje

Al mar.

Con la inquientante espera de quien espera quieto

Mudo o ciego. Con su misma ilusión de porvenir, diría,

Y siempre con el corazón latiendo como un puño armado

De deseos.

Mientras tanto, los campos de trigo forjan lunas en lo alto

Y en lo bajo reina el aire. Incluso la asfixia podría con todo

La misma que puedo sentir si el asfalto hablara turco

Y me dijera aquello de yarrac cafalé, no sin razón.

Porque algo de eso sé tener guardado, entre el pecho y las nubes.

Sí, reconciliar mis desastres con la vida,

Goitisolo dijo algo de esto un día,

Que me hacen ser un loco apasionado de todo

Y ya no solo, ya no, quizá jamás solo ya, quizá

Porque la seguridad existe como existe también lo inexistente

Sin cuerpo, sin concepto, sin salirse de sí misma

Para ello existe el mar, que se desborda, o el humo de los coches

Que se escapan de su cámara de gas por la puerta trasera.

Déjenme decirles algo, rompí una vez un muro y me dio dos muros

De sillares preciosos, escondidos en su tripa.

Rompí también silencios con mis manos, y me dieron caminos

A todos los rincones.

Al principio dude en romper la pereza con el pecho

Pero al fin el aire de la libertad diáfana me dio las gracias

Acariciándome el cuello hasta la nuca.

Y con lo poco que me otorga la desnudez de mi cuerpo,

Me voy atimoniando para seguir las huellas de un gigante

Que inventé desde muy niño. Cuando aún jugaba con el barro

De los charcos y las mangueras.

 

Se habrán dado cuenta de que no está terminado. Desde que actualice este post sabrán por qué.

Estimados compañeros, espero llegar a los 28 con ustedes por lo menos tan cerca como he llegado a los 27. Ojalá haya menos aire entre nosotros para ese entonces.

 

Un abrazo fuerte,

Santiago Tabarca.